Un grupo de hombres y mujeres de Argentina y de otros sitios del mundo hace diez años resolvimos organizarnos. Este proyecto en común de vida, orientado principalmente a la defensa de Gaia–Pacha, al cual en su camino se fueron sumando personas, voluntades y oficios distintos de diferentes sectores sociales se llama PIRCA. Somos piedras, piedras que andan, piedras de distintos tamaños y distintos pesos, y todas bien necesarias. Una PIRCA une, jamás distancia o separa. Una PIRCA relaciona espacios y quehaceres y el tiempo no la desgasta, la consolida. Por eso nos llamamos PIRCA.

Hicimos tanteos y experiencias que nos fueron enriqueciendo de a poco. En ese andar descubrimos el qué-hacer, el cómo-hacer y el con-qué-hacer. Fuimos directamente a tareas prácticas y sencillas. Cultivamos quinoa, amaranto y chía: la comida sana de los antiguos pueblos, hicimos panes, sopas y guisos. Descubrimos el placer de los sabores y el gusto de las comidas. Fabricamos ollas de piedra para adentrarnos en la alquimia de la cocción alimentaria. Trajimos al sol y lo atamos al Intiwatana de las cocinas solares que aprendimos a fabricar. Las difundimos porque cocinar con el sol es, simplemente, maravilloso. Nos bañamos con las aguas que Tata Inti calienta todos los días. Las tomamos prestadas en nuestras casas, que en el trayecto, también construimos. Casas de tierra. Casas de amor a Gaia. Cuando nos vayamos, cuando no estemos mas en este suelo, ellas desaparecerán para ser otra vez tierra y piedra.

Esa es la vida que buscamos y queremos: nada más que una pizca de universo en un relámpago de tiempo.

Les mostramos algunas fotos de algo de lo hecho.

Las imágenes apenas reflejan la inmensa satisfacción de acariciar una piedra o comer con el sol. Los invitamos a escribirnos, conversar, conocernos…

Urge retornar a la vida de los cielos de Tilcara, ver en aquél firmamento siempre azul, siempre poblado de de estrellas que nos recuerda de donde venimos, todos blancos y negros y amarillos y mestizos.

Simplemente… humanos!